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Aguacate - Historia

Persea americana, conocida popularmente como aguacate o palta, es una especie arbórea originaria del centro de México, perteneciente a la familia de las lauráceas. La palabra "aguacate" proviene del náhuatl ahuacatl que se remonta a la proto-azteca * PA:WA. que también significaba "aguacate" A veces la palabra náhuatl se utiliza con el significado «testículo», probablemente debido a la semejanza entre la fruta y la parte del cuerpo. Los Aguacates son de gran valor comercial y se cultivan en climas tropicales y mediterráneas en todo el mundo. Tienen un cuerpo de piel verde, carnosa que puede ser en forma de pera, con forma de huevo, o esférica. Comercialmente, que maduran después de la cosecha. Los árboles de aguacate son parcialmente autopolinizados y con frecuencia se propagan a través de injerto para mantener una calidad predecible y cantidad de la fruta.

Persea americana, o el aguacate, se cree que se originó en el estado de Puebla, México, hace 10 000 años, aunque la evidencia fósil sugiere especies similares fueron mucho más extendida hace millones de años, que se producen hasta el norte de California, en un momento en que el clima de esa región era más acogedor para ellos. Las civilizaciones precolombinas las cultivaban desde el río Bravo (norte de México) hasta Guatemala. Se divide en tres variedades: mexicana, guatemalteca y antillana. Los ejemplares de P. americana originarias de las zonas altas del centro y del este de México generan la raza mexicana. Los árboles originarios de las zonas altas de Guatemala generan la raza guatemalteca. La raza antillana proviene de la zona de las Antillas y se cree que fue la primera variedad encontrada por los europeos, al ser la primera zona a la que llegaron.

Existen discrepancias con respecto al origen de la raza antillana, puesto que también cabe la posibilidad de que los primeros ejemplares de aguacate hubieran sido introducidos en las Antillas desde México por los españoles o los ingleses durante la colonización. Las tres razas de P. americana se fueron mezclando naturalmente entre ellas por medio de su propio sistema de reproducción. El resultado de estas fusiones, producidas por medio de la polinización cruzada, dieron origen a incontables variedades híbridas naturales indefinidas.

A partir de la década del 1900 se comenzaron a seleccionar los ejemplares de esta especie con mejores atributos para ganar consumidores en los mercados, dando origen a los distintos cultivos que encabezaron los mercados mundiales de este producto hasta los años 1930. Las nuevas variedades se comercializaron bien hasta que en 1935 se patentó en Estados Unidos una nueva variedad llamada Hass, de progenitores desconocidos, originada en La Habrá, un lugar de California, donde Rudolph Hass la detectó entre los árboles de su huerto.